De cafés por Madrid

7 marzo 2016

Da igual si es tu primera visita a la capital, si no lo es o si eres residente, Madrid es una ciudad que te sorprenderá de cualquier manera. Si algo tenemos en España son bares y muchos de ellos son negocios de creación reciente impulsados por jóvenes emprendedores que se niegan a verlo todo negro con el discurso de la crisis económica. Y es en parte gracias a ellos que las calles de Madrid se han teñido de colores nuevos y modernos y de sabores poco conocidos que intentan abrirse paso en la gran ciudad.

Hoy os proponemos una pequeña ruta para los amantes del buen café, las tartas y los espacios de tranquilidad acompañados de una agradable música o la compañía de un buen libro. En definitiva, os proponemos un plan para aquellos que sois más de cafetería tranquila que de alboroto de bar nocturno. Y en Madrid podemos encontrar varios de los mejores espacios en los que disfrutar de esa mansa sensación.

Empezamos nuestra ruta por la calle Princesa. Muy cerca, está la plaza de Cristino Martos, donde tras unas escalinatas y en el número dos se esconde el Mur Café.
Se trata de un lugar muy especial, tanto en invierno como en verano. En invierno puedes degustar un cremoso moka de avellana y un trozo de su famosísima NYOreo Cheesecake, mientras estás bien aclimatado en su salón del segundo piso tras esos ventanales adornados con luces de Navidad que miran melancólicos a la plaza donde juegan los niños. En verano, se abre la terraza con sus mesas de mil colores y sus flores naturales decorándolas. Puedes disfrutar de un fresquito gin tonic o de una limonada natural con hierbabuena acompañada de un trozo de tarta de zanahoria, todo ello por 10 euros con la oferta Gin and Cake que tienen vigente durante todo el año. El ambiente es envolvente y muy cálido, puedes llevarte ordenador o libro y trabajar con wifi gratuito escuchando música tranquila. Sin duda alguna una buena opción para pasar una tarde agradable.
El segundo lugar que visitaremos en nuestra ruta es el Café Ajenjo, situado en el corazón del barrio de Malasaña, en la Galería de los Robles.

Cuando entras por la puerta es como si viajaras en el tiempo. Una decoración vintage que incluso tiene una máquina registradora de principios de siglo. Es un local muy tranquilo en el que frecuentemente acuden personalidades del mundo del espectáculo, precisamente por eso, por su tranquilidad. El dueño es un hombre muy castizo que no dudará en explicarte cientos de anécdotas relacionadas con el Café. Dispones de juegos de mesa, libros y de un calendario clandestino de tertulias literarias al que solo pueden acceder los miembros que las organizan.

El misterio que encierran sus paredes repletas de fotografías antiguas reales, la gran variedad de cócteles clásicos, y sobre todo, el café y su espectacular tarta de zanahoria con receta secreta hacen del Café Ajenjo uno de los lugares con más encanto del centro de Madrid.
En el conocidísimo barrio de Chueca, al principio de la calle Hortaleza, ha abierto hace unos años sus puertas la cafetería Celicioso, que tiene como particularidad el hecho de ofrecer alimentos para personas celíacas y con otras intolerancias alimenticias. Está siendo un verdadero éxito y las colas que muchos días se forman para poder sentarse en el salón son una muestra de ello. Sirven buen café, y lo mejor de todo, unos postres que quitan el hipo.

Especialistas en cupcakes y muffins de todos los colores y sabores, también tienen una tarta de queso que hará las delicias de los más golosos.
Hay muchísimos sitios más que merecen ser visitados en Madrid para tomar un café y un dulce, pero de momento te invitamos a que visites estos tres y te enamores del sabor y el aroma de la capital.