Descubriendo Bora-Bora

7 enero 2016

La Polinesia Francesa. Si los suspiros tuvieran transcripción fonética este sería uno de los casos en los que la utilizaríamos. Uno de los lugares del planeta que aún conserva esa esencia que te hace sentir que has aterrizado en otro planeta, en un planeta donde a naturaleza va de la mano armónica con la paz interior, el sol, las aguas cristalinas, esa vegetación que lo cubre todo. Muchos viajeros han descrito este lugar como el paraíso en la Tierra. Y no es para menos. Suele ser destino para recién casados, puesto que llegar hasta allí no es tarea fácil. Bueno, más que fácil, nos referimos a que supone un gran desembolso de dinero que suele dejarse para ocasiones únicas y especiales.

Como siempre comentamos, se puede viajar de muchas formas, pero justamente este es un destino que dedicamos especialmente a aquellos que cuenten con un presupuesto elevado y más de diez días para liquidarlo. Merece la pena. De forma que si es tu ilusión viajar a Bora Bora pero no cuentas con desembolsar una gran cantidad de dinero te recomendamos que visites otro lugar y ahorres para que el próximo año puedas ir por todo lo alto y disfrutar de experiencias insólitas.

En Bora Bora abundan los complejos hoteleros de lujo, eso sí, hay que decir que se ha tenido en cuenta el impacto visual de los edificios y la mayoría de ellos cuentan con esos bungalows tan peliculeros que parecen flotar en las aguas rodeadas por el coral. ¿Te suena? Son hoteles que te lo ofrecen todo, en los que no tienes que preocuparte por nada porque todo está hecho, solo debes centrarte en el sol, las aguas, y respirar bien hondo atesorando esa sensación porque sentimos decirte que no durará para siempre.

Se trata de una isla pequeña, cuenta solo con 30 km cuadrados, con una gran laguna interior que la comunica con el mar. Sí, exactamente como lo estás pensando, de película.

Está bordeada por una preciosa y extensa barrera de coral así como de los famosos Motus, que son islotes en los que predomina la vegetación. El más conocido de todos ellos es el Motu Tapu, un capricho verdaderamente hermoso de la naturaleza.

Vaitape es el pueblo principal de Bora Bora. Allí digamos que es uno de los pocos lugares en los que hay un atisbo de civilización para el turista que quiere pensar que se ha perdido en una isla a lo Crusoe. Así que si necesitas adquirir algo, ya sabes a dónde ir. No hay transporte público. Ni soñarlo. La forma más fácil de recorrer los puntos de interés de la isla es en coche alquilado, bicicleta o para los más salvajes, a caballo (es una forma habitual de moverse por allí).

Datos prácticos

Aeropuerto: Faa’a, Tahití. Desde allí puedes coger un vuelo interinsular (de unos 50-55 minutos de duración) a Bora Bora Motu Mute.

Cuándo: el mejor momento para viajar a Bora Bora es de Mayo a Octubre, puesto que te ahorras la temporada de huracanes, que no es para bromas.

Imprescindible: contar con un alto presupuesto, no olvidarse el protector solar, y salir por lo menos un par de veces del complejo hotelero para vivir el Bora Bora de verdad.